P. Luis Pérez Ponce, hoy te celebramos!

 

El día 18 de abril celebramos la conmemoración de la muerte del P. Luis Pérez Ponce, sacerdote fundador de las Hijas del Patrocinio de María, el cual entregó su vida al servicio de los demás. Su muerte un día como hoy se recuerda, y lo hemos hecho como a él le hubiese gustado celebrarlo, entre los niños, con risas, juegos y cantos que no dejan de hacer crecer a nuestros peques en valores ciudadanos, como la solidaridad y el compartir, los cuales les llevan a ser niños tan felices como el Padre Luis.

Iniciamos esta jornada haciendo conocer su historia, a través de un cuento que nos fue explicando la vida del Padre Luis y su interés por hacer el bien a los demás, desde los más pequeños con las catequesis, hasta los más mayores como fue su servicio a aquel soldado enfermo que causó su muerte, poniendo en práctica aquello que más sabía hacer, que era servir con amor a su prójimo y no dejarlo desfallecer, como bien nos dice una de sus frases "No desmayen en el camino comenzado, tengan fe".




Las miradas de los peques no se apartaban de aquellas ilustraciones, pues entre los colores y valores mostrados poco a poco les tocó el corazón, llenándoles de inquietudes, de preguntas y al mismo tiempo de admiración por aquel personaje que hizo tanto bien a la educación y que hoy sigue vivo su carisma en cada religiosa y seño que con amor educan a tantos niños con vocación.

Luego, con alegría dieron color a imágenes en blanco que mostraban al fundador, cada uno con mucho arte y con su toque particular coloreaban al Padre Luis mientras no paraban de hablar, entre diversos colores mostraron al fundador que desde el cielo los cuida con ternura y con amor.





Llegó el momento de hacer honor al P. Luis y lo hacemos con emoción con diversos juegos. El cole de Baena es uno de los que él fundó por ello disfrutamos este día en su honor, jugamos sin parar hasta ya no poder más y comenzamos con  "carrera de velocidad", que nos invitan a mirar lo veloces que podemos ser y más todavía cuando juntos lo solemos hacer.



Luego "la patita coja" nos ayuda a comprender que no hay obstáculo que valga si tus compañeros te animan para no perder. Es divertido verlos de esta manera crecer entre un juego y otro los valores no paran de fortalecer. 





"La pelota que quema" les hacía actuar con rapidez, de manera que ningún compañero quedase con ella en sus manos para no perder, aunque así fuese hoy lograron comprender que también es importante perder para poder crecer.




"Atrapa la cola", es uno de los juegos que más disfrutan, pues aprenden a proteger su colita del adversario y el que consigue más colitas y mantiene la suya a salvo gana, es muy bonito verles animarse pues la competencia sana les lleva a convertirse en un solo equipo. 









"La gallinita ciega", otro juego tradicional con el cual disfrutaron mucho para no dejarse atrapar, algunos ayudaban a la gallina acercándose a ella hablándole y sonriéndole,  para así continuar la aventura que no acaba de terminar.



Cerramos con "el pollito inglés" y "la rayuela" para culminar un día divertido que al P. Luis nos recuerda.







Cada juego compartido nos llenó de emoción porque la vida del fundador sigue viva en cada corazón, sus valores y enseñanzas hoy nos acompañan y siguen vigentes en nuestras aulas.







"Disfruta con las frutas, hortalizas y lácteos"

Con el fin de promover el consumo de frutas, hortalizas y leche en el alumnado; nuestro colegio lleva años adherido al Programa de hábitos  de vida saludable "CRECIENDO EN SALUD", organizado por la Unión Europea  quien financia la distribución de estos productos para garantizar la ingesta de ellos, con la intención de que normalicen y se habitúen a su consumo, además de contribuir a la promoción de hábitos saludables, siendo un aporte para la disminución de la obesidad y enfermedades asociadas.


 Semanas anteriores fue el turno de las frutas: manzanas, naranjas y por último fresas.Cuando se promueve cualquier actividad dentro de nuestra aula, los peques no dejan de ser protagonistas de cada momento.

Fresas que rellenaban sus mofletes y no paraban de comer, con intenso aroma y sabor entre lo cítrico y lo dulce, los atrapó.






Miradas y reacciones en cada mesa que no dejaban de ser sorpresa.



¡¡Cuando se comparte cualquier sabor si es en compañía mucho mejor!!


En esta ocasión, un vaso de leche 
que les va a fortalecer los huesos  y dientes, para que crezcan sanos y fuertes.



Debemos recordar que la  leche no es un sustituto de la fruta en desayuno, almuerzo, merienda y cena sino un complemento.





Ahora papá y mamá tienen la tarea de preparar en casa alimentos que fortalezcan lo aprendido en clase, de manera que el Cole y la casa se coordinen siempre.

¡¡No olvidemos alimentar solo su barriguita sino también su corazón!!




" Dejad que los niños vengan a mí "



Celebrar con los niños los acontecimientos importantes o momentos especiales de un ser que dio mucho por nosotros y que se llama Jesús, integrándolos en la cultura cristiana, conociendo su historia, ese es el objetivo que como colegio con valores cristianos nos proponemos. Hemos tenido oportunidad de visitar la exposición, la cual  nos muestra momentos de la pasión, muerte y resurrección de Jesús.

Contemplar la grandeza del hijo de Dios en miniatura es hacer que los niños vayan a Él, los ojos de nuestros pequeños se han detenido curiosamente en cada una de las figuras, que con asombro y admiración disfrutaron.

Velas encendidas con tanta luz como la que irradian cada uno de nuestros pequeños, iluminan cada paso de ese Jesús que sale a su encuentro, valores incomparables encuentran en cada figura, la humildad de un Rey que entra en una borriquita saludando al pueblo que tanto le necesita,



un Jesús paciente que ama a todos como hermanos,



 que se hace pequeño para servirnos y ayudarnos,





  hasta llegar a una cruz que hoy es signo de vida, en la que mostró Dios su amor por nosotros sin medidas,



luto y recogimiento, así lo vivió María,



confiando en ver a su hijo resucitar al tercer día.



Un madero, martillo, clavos y corona se convierten en signo de adoración y gloria, curiosos observaban cada uno de esos signos, 




de rodillas ante la cruz rezaban a un Cristo que sigue vivo, la cruz es testigo de un amor infinito que se desborda en cada corazón seamos grandes o pequeñitos.



Los niños no dejan nunca de ser nuestros maestros y así lo demostraron en el Vía Crucis admirando al Rey que alzaban en el madero, respeto y admiración se les veía a los pequeños quienes luego en clase trabajaron con mucho empeño.



 Hermandades representan con esos capirotes que cada uno lleva a casa con su rostro lleno de ilusión.




Un alto esta semana haremos, para como ellos admirar al Dios que muere de amor por nosotros en el madero.